El proceso de consulta previa que se realizará en la cuenca de los ríos Pastaza, Corrientes y Tigre, en la región Loreto, es emblemático y se constituirá en una oportunidad para demostrar que sí se puede hacer industria extractiva, sin conflictos y sobre la base del diálogo.Así lo sostuvo la coordinadora del grupo de trabajo de seguimiento a la implementación de la Ley de Consulta Previa y su reglamento, congresista Verónika Mendoza Frisch, quien no descartó la posibilidad de alargar los plazos de este proceso.Se trata del primer proceso de consulta en nuestro país y representa una oportunidad para que Estado, pueblos indígenas y empresa privada demuestren que las actividades extractivas sí pueden convivir con la agricultura, pero respetando los derechos de las comunidades y la normativa ambiental, opinó.