El ex jefe de la OCMA y actual presidente del Poder Judicial, Enrique Mendoza Ramírez, es el blanco de llamadas amenazantes y extorsivas que se realizarían desde el establecimiento penitenciario de Lurigancho, situación que ha provocado el inicio de una investigación en la 40ª Fiscalía Provincial Penal de Lima.Las llamadas habrían comenzado unas dos semanas después de que Mendoza fuera elegido presidente del Poder Judicial. En ese momento, Mendoza aún se desempeñaba como jefe de la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA), la entidad que investiga y sanciona a todos los magistrados del país.Sin embargo, las llamadas telefónicas prosiguieron hasta esta semana, cuando ya se desempeñaba como presidente del Poder Judicial. Mendoza no les habría dado mayor importancia a las primeras llamadas, considerando que eran propias de su labor en la OCMA y que cesarían en cuanto dejara el cargo.