El presidente Ollanta Humala justificó el discurso agitador que desarrolló en la campaña electoral presidencial, por la situación de desigualdad existente en el país.Cuando ingresamos al Gobierno -dijo-, encontramos una realidad en la cual, por ejemplo, la educación se había convertido en un instrumento de exclusión: el que tiene plata puede acceder a una buena educación y el que no tiene plata, a la chacra. De igual modo, señaló que han encontrado la desigualdad entre la costa moderna -con todos los servicios- y el resto del país con problemas de agua y desagüe.Asimismo, rememorando su discurso populista, Humala sostuvo que Perú es todavía un país que vive, fundamentalmente, de los recursos naturales, como la minería (que ha logrado un alto grado de desarrollo tecnológico), desplazando a la agricultura, "creándose dos países en un mismo país, con una desigualdad cada día más grande"."Hemos preferido, por muchos años, importar alimentos, hemos firmado TLC; así lo encontramos", añadió.En este contexto, sostuvo que el nacionalismo fue por momentos achorado, con discursos duros, porque esa era la realidad (de desigualdad). "No podía venir con discursos adornados, demasiado técnicos", aclaró en Cusco.