El presidente Ollanta Humala decidió realizar una sorpresiva visita de 48 horas a Cuba. Para ello le envió un oficio al Congreso de la República solicitando permiso para ausentarse del país los días 11 y 12 de enero.El pedido se produce en medio de la crisis venezolana tras la ausencia de su mandatario, Hugo Chávez, internado en grave estado de salud en un hospital de La Habana.El viaje de Humala es considerado por miembros de la oposición como un tácito apoyo al tercer periodo gubernamental del mandatario venezolano, quien hoy debía asumir el cargo en Caracas.Según el proyecto enviado al Parlamento, el objetivo del viaje es "realizar una visita de trabajo a La Habana, dirigida a fortalecer la agenda de cooperación bilateral" entre ambos países.Asimismo, coordinar “en su calidad de presidente pro témpore de la Unión de Naciones Suramericana, Unasur, en vista del próximo inicio de la Presidencia de Cuba de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC”.