El flamante presidente del Poder Judicial, Enrique Mendoza, se mostró a favor de que los procesos de hábeas corpus y de amparo se resuelvan en última instancia en ese poder del Estado y ya no pasen a manos del Tribunal Constitucional (TC). Así, en su discurso de asunción al cargo -que desempeñará en el período 2013- 2014-, el magistrado hizo suya una propuesta en ese sentido que viniera del mismo TC."Hago mía la propuesta y preocupación del magistrado (Ernesto) Álvarez sobre la urgencia de que el Congreso modifique el Código Procesal Constitucional, con el fin de que los procesos de hábeas corpus y amparo se resuelvan en última instancia en el Poder Judicial. Desde aquí me comprometo a trabajar con el TC y el Congreso para que esta modificación pueda llevarse a cabo en la próxima legislatura", indicó.Tras lamentar los "desencuentros con la justicia constitucional" que ha tenido el Poder Judicial en el desempeño de su labor, remarcó que su gestión apostará por tener, con el TC, "una relación de autocontención y diálogo jurídico".