El juez supremo Enrique Mendoza Ramírez adelantó que su gestión al frente del Poder Judicial se enfocará en continuar y reforzar lo bueno que han hecho sus predecesores."No hay tiempo para soñar. Tenemos que trabajar inmediatamente. En nuestros anaqueles hay demasiados diagnósticos sobre las dolencias que nos aquejan. Por ello, no proponemos experimentos arriesgados ni ideas geniales o mágicas", precisó Mendoza en la ceremonia del nuevo año judicial.Anunció un plan de acción de ocho puntos para los primeros 100 días de su gestión, enfatizando que quería ser austero en sus ofrecimientos, "porque el exceso de promesas disminuye la confianza".Mendoza señaló que estas medidas son implementar los indicadores de producción y medición del desempeño de los jueces, enfrentar la situación crítica de los procesos contencioso-administrativos e impulsar reformas legales y normativas para dar eficiencia a la Corte Suprema, con un proyecto de Ley de Casación.