El manejo diplomático y responsable que Perú y Chile dieron al juicio por el diferendo marítimo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya permitió evitar que se dañen las relaciones entre ambos países, opinó el embajador peruano Manuel Rodríguez Cuadros. Sostuvo que haber llevado la controversia marítima a la CIJ debe ser visto como una expresión de las relaciones de amistad entre los países, que buscan una solución pacífica a sus diferencias."El juicio en La Haya, por los hechos históricos, para muchas personas podía provocar una serie de actitudes que dañen las relaciones, pero esto se ha manejado con una gran responsabilidad de carácter diplomático y no se han dañado las relaciones", expresó el también excanciller peruano.