Víctima del "jet lag" que origina la diferencia horaria con Holanda, el agente peruano en La Haya, Allan Wagner, tuvo que enfrentar un larguísimo día de presentaciones ante la prensa, en Torre Tagle y ante una comisión parlamentaria. Aún así, nos recibió con una sonrisa.-Ha dicho que vuelve al Perú con la sensación de la tarea cumplida...Modestamente, sí. Pero no solamente yo, la tarea cumplida por todo un equipo, donde están los coagentes, los abogados de Estado, nuestros abogados internacionales y un grupo realmente extraordinario de gente más joven de diplomáticos, abogados, historiadores que han trabajado de sol a sol. Eso nos ha permitido completar el trabajo no solamente en los tiempos requeridos, sino con un alto nivel de calidad y profesionalismo. Yo solo fui como un director de orquesta.-Un director de orquesta que se ha convertido en una suerte de "rockstar" en la diplomacia.No... bueno, si se reconoce el aporte que he hecho, estoy muy agradecido. No hay que olvidar que yo tengo una larga trayectoria en la vida pública de este país. A pesar de no ser un político profesional, sino un diplomático profesional, he intervenido como ministro en tres oportunidades y realmente debo estar muy satisfecho por el nivel de respaldo que siempre he tenido.