Las inversiones privadas marchan bien, pero las que se orientan a los proyectos de infraestructura podrían recibir un mayor impulso si el Estado, con audacia, decide dar algunas garantías a los privados bajo la modalidad de asociaciones público-privadas, afirmó Gonzalo Tamayo, socio director de Macroconsult.Precisó que actualmente el Estado tiene la posibilidad de generar esquemas de garantías contingentes por el orden de US$ 14,000 millones, para lograr que los proyectos de infraestructura -que hoy no se hacen- se ejecuten.Además, sostuvo que los privados tienen un fondo de US$ 1,000 millones (Private Equity) que no están usando, porque los esquemas de inversión en infraestructura "no están siendo necesariamente bancables".En ese sentido, señaló que en el país estamos mal en inversión pública, no solo en inversiones anecdóticas (ejecutadas por algún gobierno local), sino en inversiones de gran envergadura.