Su sólido desempeño macroeconómico, fortaleza fiscal y su equilibrio externo son las razones sobre las cuales la agencia calificadora Fitch Rating basó su decisión de mantener la calificación crediticia del Perú. Así, nuestro país mantiene su calificación en BBB, el segundo escalón dentro del grado de inversión, con un panorama estable.Según Fitch, pese a una reducción de los precios de las materias primas y a la lenta recuperación de la economía mundial, el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) local, que se espera alcanzará el 6.5% este año, continúa superando la mediana de BBB.La agencia proyecta que el crecimiento económico del Perú se mantendrá en 6% durante el período de pronóstico con el apoyo de la demanda interna, especialmente la inversión.(Edición sábado).