La ciudad de Puno amaneció miedosa y temblorosa y no porque haya sido víctima de un hecho sísmico. Se trata de la reacción a la anunciada llegada de los impulsores antimineros, Gregorio Santos y Wilfredo Saavedra. Su inminente llegada se produce en un momento expectante, pues se reunirán con otras fuerzas beligerantes y de bandera antiminera en una mascarada de congreso encabezado por el alcalde del distrito de Antauta, Eloy Chura, quien permite y alienta la participación de violentistas contra la empresa minera Minsur. Según refieren, la población está muy asustada y en alerta máxima, pues Santos y Saavedra son conocidos por la huelga y actos de violencia que desencadenaron por su lucha contra el proyecto minero Conga.