La flexibilidad con la que el Gobierno de Transición de Valentín Paniagua otorgó los indultos humanitarios fue puesta nuevamente en evidencia. Durante los ocho meses que duró esa gestión, se concedieron 17 gracias presidenciales a reclusos que sufrían enfermedades catalogadas como "no graves", según un informe elaborado por el despacho del segundo vicepresidente del Congreso, Juan Carlos Eguren (APGC).Dicha cifra se encuentra muy por encima de las alcanzadas en este campo específico por los presidentes Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala.De acuerdo con el estudio, se consideraron enfermedades "no graves" a la úlcera de piel por insuficiencia vascular, hernia, hipertensión arterial, insuficiencia circulatoria, bronquitis crónica, hipertrofia prostática y retinopatía diabética, entre otros.