Malestar e indignación al interior de la Policía Nacional. Un sector amenazó con iniciar una huelga indefinida si en 72 horas el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, y el director general de la institución, Raúl Salazar, no ponen sus cargos a disposición por haberlos sometidos a vejámenes por presión de funcionarios de la gestión Villarán. Así se expresó, a través de Canal N, quien solo se identificó como vocero de la Unidad de Servicios Especiales de Lima, y aseguró que las cuestionadas autoridades lejos de haber hecho que los policías sean humillados en La Parada, ahora buscan lavarse las manos con oficiales serios como el coronel Hernán Valdivieso Carpio, encargado de la División de Servicios Especiales (Divseresp)."¿Por qué tanto apuro y por qué tanta necesidad de mandarnos solo con una vara y un escudo, sabiendo que es una parte delincuencial?", dijo al denunciar que el cuestionado operativo fue coordinado de forma improvisada hasta el último momento con los funcionarios de la gestión Villarán."Ahí ha estado coordinando el jefe de seguridad ciudadana (Gabriel Prado) con el general Miranda, y de ahí han estado coordinando telefónicamente con el director general para hacer en cinco minutos ese operativo frustrado tan denigrante y tan humillante para la Policía", reveló el policía, quien dijo haber participado en los dos operativos.