El crecimiento económico del país es fruto del manejo de las políticas macroeconómicas y monetarias de la última década, pero ese auge no ha implicado necesariamente avances en materia laboral, y esa es una de las grandes deudas de todos los gobiernos de turno.Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), de los 15,5 millones de peruanos que constituyen la PEA ocupada, las dos terceras partes son informales. Si el empleo formal crece dos puntos por debajo del Producto Bruto Interno (PBI), entonces es comprensible por qué el empleo formal no crece al mismo nivel que nuestra economía.Ha pasado poco más de un año desde que el gobierno nacionalista asumió el poder, y se han visto más esfuerzos en detener la informalidad que en disminuirla.