A pesar de que la Comisión Europea (CE) propone limitar el uso de biocombustibles a partir de cultivos que impacten en el precio de los alimentos, en el Perú se apuesta por lo contrario, ya que se busca posicionarlo como productor de este carburante.Esta medida se impulsará a través de la firma de un convenio marco de cooperación interinstitucional para el apoyo a la investigación y la promoción de la producción y uso de biocombustibles en el Perú entre Petroperú, el INIA, CIAM, Devida y Proinversión.Este convenio apoya la investigación y promueve la producción de biocombustibles en las regiones de Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali, donde cultivos como el piñón blanco, la higuerilla, el ichu pueden ser usados como insumos para los biocombustibles, alternativa para sustituir la hoja de coca.Carmen Masías, presidenta ejecutiva de Devida, explicó que ya se producen biocombustibles en el país, ya que existen unas 40 mil hectáreas de palma aceitera, de las cuales unas 20 mil pertenecen a empresas privadas grandes y las 20 mil restantes a pequeños productores ubicados en Tocache y Huánuco.