Tras el anuncio de compra de la petrolera estatal rusa Rosneft al bloque conformado por su compatriota TNK y la británica BP, el sector petrolero en el mundo entra en una reñida competencia. Esta nueva fusión igualará en producción a la estadounidense Exxon Mobil, la mayor petrolera del mundo abierta en bolsa y superará a todos los países productores de petróleo de Medio Oriente, salvo Arabia Saudita.Además, la transacción valorizada en US$ 54,800 millones, representa la tercera mayor adquisición en la historia de la industria petrolera."Es un acuerdo histórico y un día histórico para BP, Rosneft y TNK-BP", aseguró el analista de Santander, Jason Kenney.