En la mañana del 1º de enero del 2012, el congresista Luis Iberico se acercó presuroso con una periodista al penal de Piedras Gordas para verificar una situación, al parecer, totalmente irregular relacionada con el hermano del presidente.Agentes penitenciarios le habían contado que autoridades habían "arreglado" para que Antauro Humala Tasso saliera a visitar a sus familiares. Luego de averiguar en la misma prisión, Iberico se encontró horas después con el preso por secuestro y homicidio por el caso del "Andahuaylazo", recostado en una habitación del tercer piso del edificio del hospital castrense, acompañado de una mujer. La presencia del interno en el nosocomio en ese momento no despejó las dudas del congresista y la prensa, sobre todo por las inusuales salidas y las coincidencias en días de fiesta.Un día después, el jefe del INPE, José Luis Pérez Guadalupe, admitió que se registraron dos salidas del interno, el 24 de diciembre y el 30 de diciembre, a un centro de salud.Guadalupe afirmó públicamente que el primer traslado fue un caso de emergencia, y se justificaba porque "tenía fuertes dolores" y porque presentaba, según un reporte médico, cólico renal, urolitiasis y hematurias."Se le trasladó por el fuerte dolor que tenía y solo tenemos médicos generales. Tenemos el parte del enfermero que estuvo allí, que permitió la evacuación", explicó a la prensa en esos días, en una improvisada conferencia de prensa, el jefe del INPE.El legislador Luis Iberico solicitó al Ministerio de Justicia imágenes de las cámaras de seguridad de los días en que Antauro había salido, en aras de mayor transparencia."Nunca me las entregaron y tampoco me dijeron por qué", acusó el congresista.Copias de los videos de las cámaras de seguridad del penal nunca fueron entregadas, y las que estaban en el cuarto de control del penal, según afirman varias fuentes, fueron retiradas una semana después por orden de la dirección regional del INPE.La República tiene ahora en su poder una copia de las imágenes que corresponden a las salidas efectuadas por Antauro. Lo que se ve allí no coincide con lo que el presidente del INPE afirmó entonces.Tres cámaras, una frente a la celda de Antauro, otra en el registro del pabellón de administración y otra en la entrada del penal, registraron todos los discretos movimientos de los altos funcionarios del INPE y de Antauro Humala.(Edición domingo).