Alta tasa de infecciones intrahospitalarias, personal insuficiente, infraestructura a punto de colapsar, equipamiento inadecuado y, ahora, como si fuera poco, médicos en huelga que, después de 30 días, amenazan con que seguirán adelante con su medida de protesta. Todo esto deben soportar los millones de pacientes peruanos. Un reciente informe de la Contraloría General de la República revela graves deficiencias en los hospitales del Ministerio de Salud que, si bien no sorprenden, sí alarman. Por ejemplo, en el María Auxiliadora, de Villa María del Triunfo, existe el riesgo de un colapso del servicio de emergencia debido a un exceso de oferta hospitalaria. Además, los equipos biomédicos que no funcionan obstaculizan la atención a los pacientes en varias unidades. Lo mismo ocurre en el hospital Cayetano Heredia, de San Martín de Porres, donde a los mencionados problemas se suma el alto porcentaje de infecciones intrahospitalarias en la Unidad de Cuidados Intensivos. Por otro lado, el servicio de emergencia no cuenta con acceso permanente a las historias clínicas. Pero lo más peligroso para los pacientes es que no hay suficientes médicos especialistas de guardia para el servicio de emergencia y que los equipos y la infraestructura no cubren la demanda.