Tras los recientes ataques narcoterroristas en el VRAEM y los cuestionamientos de la oposición a la política que aplica el Gobierno en esa convulsionada zona del país, el presidente Ollanta Humala decidió redefinir la estrategia militar y de inteligencia antisubversiva.Preocupado por la situación e incómodo porque las instrucciones impartidas a los altos mandos no habrían estado dando los resultados previstos, el mandatario convocó a los comandantes generales del Ejército, Jorge Moncada; de la Marina, Carlos Tejada; y de la Fuerza Aérea, Pedro Seabra. Reunión a la que no fue convocado el titular de Defensa, Pedro Cateriano.Fuentes castrenses informaron a Perú21 que los tres mandos llegaron ayer a la casa de Gobierno a eso de las 7:40 de la mañana y se reunieron en privado con el jefe de Estado durante casi dos horas.Según se supo, Humala les exigió no solo reforzar la seguridad en el VRAEM, especialmente en el Cusco, donde se encuentra el proyecto del gas de Camisea, sino que les pidió estrechar las coordinaciones de inteligencia y poner en marcha un nuevo plan.