La entrada en vigencia de la nueva Ley Procesal del Trabajo en Lima para el próximo 5 de noviembre, traerá un cambio en la visión de las empresas, trabajadores y hasta del Poder Judicial (PJ). En opinión de Germán Lora, laboralista del Estudio Payet, Rey, Cauvi, lo más resaltante de dicha ley será la celeridad en la resolución de las demandas laborales, las cuales pasarán de un promedio de cinco años a seis meses.Con ello, si antes los trabajadores pensaban dos veces para ir a un juicio por el tiempo y costos, ahora que los plazos son más expeditivos, habrán más demandas judiciales, dijo Lora.Así, consideró que un peligro para las empresas es no aprender a conciliar cuando hoy en día se dan facilidades para que ello ocurra, en vez de recurrir al PJ.