Las presas por terrorismo que regresaron el sábado al penal de máxima seguridad de Chorrillos influyeron en las internas por delitos comunes, pero de alta peligrosidad, para que se amotinen y exijan que no les endurezcan el régimen penitenciario al máximo pero, sobre todo, para que no las separen y las distribuyan en diferentes pabellones.Fuentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) informaron que este reclamo se originó cuando Elena Iparraguirre, esposa del líder de Sendero Luminoso Abimael Guzmán, y 28 sentenciadas por terrorismo, fueron trasladadas del penal Virgen de Fátima al penal de Chorrillos, en contra de su voluntad.