La resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que ordena anular el fallo que beneficia al grupo Colina, no solo levantó polémica, sino que revivió el viejo debate sobre el papel de dicho tribunal y la conveniencia de continuar o no en ese sistema. El presidente del Tribunal Constitucional, Ernesto Álvarez, afirmó que la falta de estrategia del Estado peruano, así como la "débil" y "vergonzosa" defensa ante la Corte motivaron una "sentencia propia de un país bananero".