El marco de violencia observado en los diferentes conflictos sociales exige un replanteamiento inmediato de la táctica negociadora del Estado. Sin embargo, el premier Juan Jiménez prefirió aplicar la ‘estrategia del cangrejo’ al acusar a los gobiernos anteriores de generar un "embalse de expectativas" en la población y ser los responsables de estos conflictos que pretenden desestabilizar a un gobierno que ya lleva más de un año."Presido un gabinete ministerial que tiene mes y medio de trabajo, y sin embargo tenemos que resolver demandas no provocadas por este gobierno", se justificó.Y como si ya no estuviéramos hartos de la constante búsqueda de presuntos culpables de esta ruptura entre los peruanos y su gobierno, la cabeza del gabinete ministerial recalcó que el "actual escenario de bonanza económica" también influyó en lo que llamó "mucho ruido" a la hora de atender y resolver las demandas ciudadanas.(Edición domingo).