Hasta en tres ocasiones el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, negó ayer que tras el operativo de las fuerzas combinadas en Ranrapata, distrito de Santo Domingo de Acobamba (Huancayo-Junín), el gobierno haya tratado de ocultar el deceso de la niña Soraida Caso Asparrín (9).Aseguró que confirmaron el hecho el lunes en la noche tras la denuncia del alcalde de Santo Domingo de Acobamba, Jorge Aparicio Camarena.Pero ayer, tras la conferencia de diversas autoridades en la ciudad de Huancayo, el juez de Paz de la comunidad campesina de Huancamayo, Cipriano Calderón Pizarro, quien participó en el levantamiento del cuerpo por orden de la Fiscalía, dejó en claro que alguien esconde algunas verdades.Ante periodistas de esa ciudad Calderón afirmó que el cuerpo de la menor fue arrastrado cincuenta metros hacia unos arbustos -aparentemente- con la intención de ocultarlo y luego arrojarlo a una zanja.Así también consta en el Acta de Levantamiento del cadáver, escrita a puño ante otras cinco autoridades de la zona, que indica que cuando hallaron a la niña, en un sitio llamado Paucarpampa, presentaba "signos de violencia, herida de bala en el tórax, arrastre de sangre en la escena y (en el) cuerpo"; así como golpes y heridas en la nariz, laceraciones y heridas en los dedos.