La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) informó que su personal intervino un cargamento de 17 toneladas de ropa usada y desperdicios de telas que se pretendían exportar a Venezuela como si fueran polos. El objetivo de este falso exportador de confecciones peruanas era beneficiarse ilícitamente de los incentivos tributarios que se otorgan a los exportadores nacionales, a los cuales se les devuelve el Impuesto General a las Ventas (IGV) invertido en su producción, que en este caso ascendería a ocho millones 210,800 nuevos soles.