Tras cumplirse 20 años de la captura del cabecilla senderista Abimael Guzmán, el presidente Ollanta Humala admitió que el terrorismo no fue exterminado y lo atribuyó a un error del Estado, pero se comprometió a combatirlo . "No podemos señalar que el terrorismo ha acabado, creo que es un error que ha venido cometiendo el Estado: dormirse en sus laureles de capturas importantes y no combatir el resto de la organización", refirió el mandatario durante un encuentro con la prensa extranjera. En ese sentido, indicó que el Estado ha pecado de ingenuidad y ha permitido la libertad de muchos terroristas, que en estos largos años de prisión no han tenido una labor de reflexión y arrepentimiento y salen más bien para dar una segunda batalla, más elaborada, más estructurada.