La escasez de agua superficial y la creciente demanda de agua, especialmente para uso agrícola ha generado la explotación intensiva e ilegal de las aguas subterráneas en el Valle de Ica y las pampas de Villacurí y Lanchas, señaló la Autoridad Nacional del Agua (ANA). Afirmó que debido a esta situación la calidad del agua en esa zona se ha deteriorado, llevando a un incremento de la salinidad, frente a la cual, si bien el espárrago es tolerable, otros cultivos como la páprika, vid, naranjo y tomate son moderadamente sensibles, mientras que el palto es muy sensible."Producto de la sobreexplotación de los acuíferos en Ica es probable que estemos muy cerca de que se afecte la competitividad de la agroexportación en esta zona del país", advirtió el jefe del ANA, Hugo Jara.