La presión tributaria en el sector formal peruano llega a 39.8% y es la mayor de América Latina, alcanzando niveles similares a los que se aplican en países desarrollados, aseguró Samuel Gleiser, presidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).Esto ocasiona que el Perú se encuentre en desventaja en el aspecto tributario y se afecte la competitividad del país.Para Gleiser, existe "una mala intención y alevosía en algunas normas de la reforma tributaria", por ejemplo en los servicios de exportación, que fue el resultado de la delegación de facultades, que en su opinión no se debió permitir. Exigió que el congreso revise, corrija y derogue las disposiciones que contravengan la Constitución y resten competitividad al país.