A diferencia de julio de 2011, cuando el recién elegido presidente Ollanta Humala tardó cinco días en reaccionar ante el primer affaire de su hermano menor Alexis, ahora, ya en el poder, su gobierno no dejó pasar ni cinco minutos para responder por el nuevo escándalo en el que se vio envuelto el benjamín de los Humala. La primera dama, Nadine Heredia, condenó el hecho y habló de sanciones, y el premier, Juan Jiménez, dispuso una denuncia penal contra Alexis.Sin embargo, para Ulises Humala, otro de los hermanos del mandatario, la reacción del gobierno no solo ha sido apresurada sino "exagerada", y añadió que eso solo buscaría distraer la atención pública de otras denuncias y tapar algunas deficiencias graves de la actual administración."Creo que se está haciendo un cargamontón contra Alexis, que solo busca tapar algunas deficiencias graves del gobierno, como la guerra contra los remanentes de Sendero, o las denuncias de la Contraloría sobre las condiciones en las que viven y en las que combaten nuestros soldados y policías, o la corrupción en Pensión 65; ahí está lo grave", indicó.