La presidencia del Poder Judicial debe tener un periodo de gestión más largo y elevar su mandato a cuatro, cinco o hasta siete años, para garantizar resultados sostenibles en el tiempo, opinó el titular de la Corte Suprema, César San Martín. Consideró que una gestión de dos años resulta insuficiente para organizar y llevar adelante una política seria y consistente en un mediano plazo."En dos años no se pueden pedir resultados. Si es cuatro, cinco o siete años se verán los resultados; por eso, un presidente del Poder Judicial debe tener un plazo más largo y después de eso irse", manifestó en RPP.Indicó que no debe haber reelección al cargo y precisó que una vez acabado el mandato, el titular de la Corte Suprema debe alejarse de ese poder del Estado.